lunes, 28 de diciembre de 2020

El primer no muerto

En algún momento de la humanidad nacerá un ser humano que no morirá.

En algún momento la humanidad logrará vencer a la muerte por una vez.

Pobre de aquel ser humano que nazca con dicha cualidad, la inmortalidad, porque será presa infinitamente de un terrible castigo que le impondrán sus prójimos. 

He ahí el infierno.

Deseará la muerte, el fin programado, el fin del dolor.


Volver a vivir

 Un ejercicio interesante es el de plantearte el revivir tu vida desde el inicio pero manteniendo en tu memoria todos los acontecimientos que tu propia memoria te hayan permitido guardar.

Seguramente pienses que la mayor parte de tu vida la recuerdes a la perfección pero sin duda que el revivir la vida te daría sorpresas. Si ya de por sí, volver a leer un libro o una película te puede sorprender a pesar de haberla visto, revivir tu existencia podría ser un cúmulo de sorpresas y emociones brutales.

Pero vamos más allá. El ejercicio no es recordar el pasado y revivir las emociones que determinados sucesos te impusieron. Se trata de meditar profundamente qué hubieras hecho de distinto en esos determinados momentos y cómo ello hubiera cambiado tu realidad.

Pensar de esa manera te posibilita atender a los sucesos más importantes de tu vida y entender de qué manera marcaron tu existencia. Tus debilidades, miedos, pasiones, relaciones más complejas, todo se descubre con este ejercicio y, bien ejecutado, te llevará al límite, dado que te pondrá en la decisión de si hacerlo todo igual para llegar hasta el día de hoy o cambiar determinados sucesos y guiar tus pasos a un presente distinto. Es decir, ¿desearías haber tenido una relación con aquella persona sabiendo que ello podría provocar que tu pareja actual fuese alguien distinto? ¿y si lo que perdieras no fuese a tu pareja actual sino a tus hijos?

Da vértigo pensar en los acontecimientos que podrían haber ocurrido de haber tomado una decisión u otra en nuestras vidas, aunque ello dependerá de lo apasionada que haya sido ¿verdad?

Por otra parte está la mecánica de aislar acontecimientos y transformaros a nuestro gusto, es decir, que el tomar una decisión u otra no modifique nuestro presente. Dicho ejercicio acotado, nos permite remover las emociones de ese instante que tan bien reflejan nuestro verdadero yo, sin estar pensando en el condicionante del equilibrio presente.

Sin duda, si al morir nos encontramos con la posibilidad de repetir nuestras vidas, una de las atracciones más vertiginosas sería la de revivirla con recuerdos y afrontarla de otra manera.

Revivir la vida, que gran experiencia.