domingo, 2 de julio de 2017

La crítica al artista

Estimado mono,

ayer observé un nuevo problema. ¿De qué manera debemos responder a un artista allegado cuando nos pregunta sobre su obra?

No hay problema cuando la obra nos gusta, ¿verdad? La respuesta se hace más fácil y fluida. El problema resulta cuando la obra no nos gusta.

El artista no suele estar programado para aceptar las críticas negativas. El artista común, tan solo tiene orejas para escuchar lo bueno porque si hace arte, es bajo la premisa de "lo que hago es bueno".

El artista egocéntrico, el artista orgulloso, el creído, doble golpe se llevará cuando el resultado de su obra no generé el clamor popular que él precisa.

La mayor desgracia en la que caerá será la de culpar al resto del mundo por no entender o valor lo cómo se merece la obra en cuestión.

¡Que pena de arte!

Y todo ello no está expuesto desde la idea de que tu opinión sea la "correcta" y la obra de ese artista allegado sea mala, pudiera ser que tu gusto, tu criterio sea pésimo y hagas una valoración desacertada. Incluso desde ese punto de vista, el artista centrado, el artista con los pies en el suelo, debe ser capaz de encajar una opinión contraria. Si pides la opinión a un cerdo espérate un eructo. 

Si un artista allegado te pregunta por su obra te está dando pie a que le comentes lo que ello te suscita. Sé honesto con él/ella. Dile lo que pienses, lo que sientas. Un buen artista crece con la crítica, un mal artista camina sobre la hipocresía.

martes, 9 de mayo de 2017

Gastar o ahorrar. ¿Y si supieras el momento exacto de tu muerte?

Y pasa el tiempo y seguimos dando vueltas a las mismas preguntas, idénticas cuestiones y no sabemos que opción tomar.

La vida es un camino incierto en cuanto no sabemos en qué momento se acabará.
Esa cuestión, tan trivial, tan banal, pero tan fundamental provoca que nuestras decisiones, las más importantes, estén sujetas a una incertidumbre que puede hacernos equivocarnos de manera dramática.

Querido mono... ¿y si supiéramos la fecha exacta de nuestra muerte? Imagina que sabes que tu vida acabará dentro de 5 años, 6 meses y 4 días desde este momento. Supongamos también que eres una persona que quiere aprovechar la vida al máximo, sus placeres, sus momentos alegres, felices, que eres una persona positiva y esa noticia, lejos de marchitarte, te insufla adrenalina y ganas de aprovechar hasta el últimos segundo de tu vida.

Bajo esas condiciones la vida... se simplifica, se resuelve, se muestra sencilla porque las decisiones toman un rumbo, un propósito, una finalidad perfectamente definida. Viajarás o no, te reunirás más con tus seres queridos, gastarás el dinero sabiendo hasta qué momento y qué cantidad necesitaras. Y ahí me detengo. El dilema entre ahorrar o disfrutar de lo que se tiene hasta el máximo, para un mono sin descendencia es sumamente sencillo, y para los monos con descendencia mucho más exacto.

Moraleja: alguien que sepa cuando va a morir, sabe perfectamente hasta donde puede aprovechar la vida.

Mono... no te estoy diciendo que cometas una idiotez. Sé mono, no bestia.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Fútbol y baloncesto europeo: ¿dónde está la gracia?

¿Pensáis que un deporte en el que siempre ganan los mismos equipos no puede ser divertido?
¡Oh, no seas necio!

Bienvenido al maravilloso mundo del fútbol y baloncesto europeo (por no incluir otros tantos deportes de competición de clubes, donde ocurre lo mismo).

Imaginaos, una liga con muchos equipos donde, curiosamente, siempre dos tienen un presupuesto titánico en comparación con el resto, de tal manera que si uno de esos dos equipos desea a cualquier jugador de cualquier otro equipo, solo tiene que ir, pagar y llevárselo.

Imagínate un deporte en el que durante los 30 últimos años de competición, solamente 5 veces han sido victorias de un equipo distinto a esos dos gigantes.

Bien, pues ese deporte se llama liga de fútbol de primera división española y su competitividad es la misma que ha ofrecido toda la vida la política española. Todo es BI, BIpartidismo, BIforofismo, Bijilipollez.

¡A divertirse con las finales de la ACB Barca-Madrid! Todos los años una para que se diviertan sus aficionados. Al resto... que les den sopa con ajos.

Seguidores de equipos segundones, a disfrutar de las derrotas. La historia y el poder económico están en vuestra contra. Ser listos y si queréis divertiros con victorias, haceros seguidores de un equipo grande. Ya veréis como pronto entenderéis lo bueno que es saborear victoria tras victoria a costa de poner dinero y dinero a mansalva.

Menos mal que tenemos deporte americano. Allí, estás maneras de competir tan dirigidas se detestan. Gracias a la NBA, a la NFL, a todo lo que sea liga cerrada e igualitaria.

Un saludo.

viernes, 14 de abril de 2017

Lo difícil es unir

Desde que nacemos, querido mono, nos situamos en algún lugar de la meta clasificación que producimos a nivel social.

¿Eres rico o pobre? ¿listo o tonto? ¿Vives con dos padres o solo uno? ¿Eres adoptado? ¿Hablas inglés o francés? ¿Te gusta el rock o el dance? ¿Eres castellano o catalán? Y así hay cientos de miles de clasificaciones que nos otorgan aquello tan bonito a lo que llamamos IDENTIDAD.

Pues es un objetivo intrínseco en nuestra naturaleza, situarnos entre los demás de nuestra especie, obtener una identidad que nos ayude a dirigir nuestras efímeras existencias de una manera más... sencilla, ordenada, ¿lógica?

Identidad, fenómeno tan necesario pero tan poco "inteligente", así lo digo estimado mono.
Porque ¿de qué nos sirve ser tan inteligentes si al final necesitamos participar de un rebaño para sobrevivir? Bien, cierto es que hay rebaños muy violentos a nuestro alrededor, no vamos a ser tan inocentes como para no parar en ello. No se trata pues de ser un inteligente necio, se trata de ser un inteligente práctico, y esa misma práctica nos obliga a "unirnos" con otros compañeros de existencia que nos aporten bienestar, seguridad, asistencia, información, formación, etc.

Unir es más difícil porque nuestro bienestar implica luchar por recursos que otros rebaños tienen. Nacemos en un entorno de competencia porque somos incapaces como especie de superar nuestra decadencia. Poseemos una capacidad infinita para separarnos, para diferenciarnos los unos de los otros, cualquier excusa es buena: el color de la piel, el gusto sexual, la creencia en un dios (o en dos, o en tres), el idioma... cualquier aspecto posibilita la diferenciación entre humanos, y ello contribuye a mantener la rueda histórica de generar odios, guerras y masacres, década tras década. Al final estamos desarrollando un modelo donde, un rebaño piensa que será capaz de deshacerse del resto de rebaños, pero lo que no sabe ese rebaño es que lleva el mal de toda la humanidad en su esencia: la identidad.

Aún tenemos mucho que trabajar y evolucionar como especie. Sin duda.