La evolución está marcada por una raya roja pintada de sangre que avanza siglo a siglo en busca de la supervivencia.
La evolución irradia a la vida, a la existencia de lo se nutre, de lo que nace y muere.
La vida es evolución continua y no de cualquier manera.
La vida es una existencia caníbal de sí misma que lucha por extenderse y colonizar todo lo que esté a su alcance.
Somos vida ¿no lo sientes? Eres vida y como tal debes evolucionar pero no de cualquier manera.
Por fin la vida ha creado un ser capaz de empatizar con ella misma.
Que bello.
miércoles, 20 de mayo de 2015
Democracia corrupta
Y yo os digo monos, ¿por qué no salís y les preguntáis el motivo de que jamás hayan denunciado a uno de los suyos? ¿Por qué ni un solo partido de aquellos a los que votáis ha sido capaz de descubrir a un político corrupto y llevarlo a los tribunales? ¿Por qué?
Ya os lo dije, el grupo hace al individuo, no el individuo al grupo.
Si el grupo es corrupto el individuo podrá ser corrupto. El grupo impone la corrupción como parte intrínseca de su constitución.
Y vosotros les votáis.
Los partidos políticos son entes constituidos para corromper no para gobernar.
Mientras trabajan para gobernar (cuando les cedéis vuestra confianza o apatía según que casos), utilizan su poder e influencia para amasar dinero y poder salir a la calle en coches de lujo y tener viviendas en barrios opulentos y reirse de todo aquel al que consideran menor.
Porque así somos los monos. A pesar de ser una mierda, una escoria, una persona ruin, ladrona, bastarda y absolutamente despreciable en términos sociales, el mono con poder sale a la calle y se pavonea ante todos guiado por la ley del "soy más que tú porque tengo más que tú", cuando la mayor parte de lo que tiene es producto del hurto.
Monos, votadles y decir sí a cuatro años de idéntica realidad, pero quien sabe, quizás la economía cambie (no producto de sus buenas políticas) y la vida a muchos de vosotros os cambie y mejoréis, pues... a vivir que son dos días. Ser felices mientras la historia continúa y sigue escribiendo líneas que en el futuro se leerán con perplejidad.
Piensa.
Ya os lo dije, el grupo hace al individuo, no el individuo al grupo.
Si el grupo es corrupto el individuo podrá ser corrupto. El grupo impone la corrupción como parte intrínseca de su constitución.
Y vosotros les votáis.
Los partidos políticos son entes constituidos para corromper no para gobernar.
Mientras trabajan para gobernar (cuando les cedéis vuestra confianza o apatía según que casos), utilizan su poder e influencia para amasar dinero y poder salir a la calle en coches de lujo y tener viviendas en barrios opulentos y reirse de todo aquel al que consideran menor.
Porque así somos los monos. A pesar de ser una mierda, una escoria, una persona ruin, ladrona, bastarda y absolutamente despreciable en términos sociales, el mono con poder sale a la calle y se pavonea ante todos guiado por la ley del "soy más que tú porque tengo más que tú", cuando la mayor parte de lo que tiene es producto del hurto.
Monos, votadles y decir sí a cuatro años de idéntica realidad, pero quien sabe, quizás la economía cambie (no producto de sus buenas políticas) y la vida a muchos de vosotros os cambie y mejoréis, pues... a vivir que son dos días. Ser felices mientras la historia continúa y sigue escribiendo líneas que en el futuro se leerán con perplejidad.
Piensa.
martes, 12 de agosto de 2014
El amor puede ser ilícito.
Estimado mono, hoy toca repasar los motivos lícitos e ilícitos por los que el amor se puede generar entre dos personas.
Vayamos uno a uno repasando todos los que mi vaga memoria recuerda:
1) Enamorarse de una cara.
La belleza es un rasgo clásico en el amor, y no se trata de una belleza absoluta, cuerpo, rostro y mente, la que se ha de tener para cautivar el amor de otra persona. Simplemente con una de ellas puede valer para generar el flechazo.
Socialmente esta bien visto enamorarse de un rostro bonito, a pesar incluso que ni el cuerpo ni la personalidad, ni la inteligencia u otros valores sean adecuados.
Por lo tanto, estimado mono, te puedes enamorar de una cara bonita sin mayor problema.
2) Enamorarse de un cuerpo.
Hablamos de una figura física bella, no de un enamoramiento de solo una parte de un físico (eso queda para después). Enamorarse de un cuerpo es muy común en nuestra sociedad actual, porque tener un cuerpo estilizado y bello, atrae, vaya que si atrae, a pesar de que el rostro no sea bello o que la persona sea imbécil, pobre o tonta.
Estimado mono, es lícito enamorarse de un cuerpo bonito. Adelante.
3) Enamorarse de un única parte de un cuerpo: unas tetas, un cipote, un culo, etc.
Que mono macho no siente debilidad por dos bonitos pechos o que mono hembra no siente curiosidad por una buena verga. Pues estimado mono, es lícito acabar enamorado de una persona y utilizarla para magrear esa cosa que tanto te llama la atención durante días y días. No lo dudes, estás haciendo algo socialmente permitido.
4) Enamorarse del dinero que posee el otro mono.
Aquí la naturaleza del amor se tuerce, diría que es impropia porque se ve mal, muy mal, enamorarse del dinero de una persona, porque... el dinero no forma parte de su naturaleza... ¿o sí?.
Supongamos el clásico mono joven con mono viejo y rico (de igual o distinto sexo, no nos importa este punto). se da por hecho de que el joven no está enamorado de la vejez del otro (aunque... ya hablaremos de esto), luego todos entendemos que la virtud de la que se ha enamorado es del dinero, de tal manera si le quitáramos el dinero a ese mono viejo y se lo diéramos a otro, el mono joven terminaría yéndose con aquel y abandonaría al viejo. Bien, un supuesto ciertamente realista. Pero hagámoslo aún más real: simplemente el mono joven ve a un mono más rico aún y más joven que el viejo y suponemos que terminará de nuevo marchándose.
Bien, me pregunto: de la misma manera si al mono que se ha enamorado de unas buenas tetas, le ponemos otras tetas mejores, ¿decidirá irse con ellas?. Al mono que se ha enamorado simplemente de un rostro bonito, le presentamos uno más bonito aún, ¿decidirá irse con el nuevo?.
Estimado mono, tú lo sabes ¿verdad?. Sé que eres listo, por eso sigues este blog.
Lo que buscamos todos es la felicidad y el placer. El placer de chulear de un rostro bonito a nuestro lado o de mirarlo todos los días, la felicidad de tener un buen físico que tocar, o de levantar la envidia de quienes nos rodean, o simplemente el sentirnos exitosos por haber conseguido tener a nuestro lado a una persona inteligente y admirada. Sea lo que sea el amor lo utilizamos para nuestro bien, y nadie mejor que nosotros para decidir que nos gusta y que no.
Seguiremos con el tema.
Vayamos uno a uno repasando todos los que mi vaga memoria recuerda:
1) Enamorarse de una cara.
La belleza es un rasgo clásico en el amor, y no se trata de una belleza absoluta, cuerpo, rostro y mente, la que se ha de tener para cautivar el amor de otra persona. Simplemente con una de ellas puede valer para generar el flechazo.
Socialmente esta bien visto enamorarse de un rostro bonito, a pesar incluso que ni el cuerpo ni la personalidad, ni la inteligencia u otros valores sean adecuados.
Por lo tanto, estimado mono, te puedes enamorar de una cara bonita sin mayor problema.
2) Enamorarse de un cuerpo.
Hablamos de una figura física bella, no de un enamoramiento de solo una parte de un físico (eso queda para después). Enamorarse de un cuerpo es muy común en nuestra sociedad actual, porque tener un cuerpo estilizado y bello, atrae, vaya que si atrae, a pesar de que el rostro no sea bello o que la persona sea imbécil, pobre o tonta.
Estimado mono, es lícito enamorarse de un cuerpo bonito. Adelante.
3) Enamorarse de un única parte de un cuerpo: unas tetas, un cipote, un culo, etc.
Que mono macho no siente debilidad por dos bonitos pechos o que mono hembra no siente curiosidad por una buena verga. Pues estimado mono, es lícito acabar enamorado de una persona y utilizarla para magrear esa cosa que tanto te llama la atención durante días y días. No lo dudes, estás haciendo algo socialmente permitido.
4) Enamorarse del dinero que posee el otro mono.
Aquí la naturaleza del amor se tuerce, diría que es impropia porque se ve mal, muy mal, enamorarse del dinero de una persona, porque... el dinero no forma parte de su naturaleza... ¿o sí?.
Supongamos el clásico mono joven con mono viejo y rico (de igual o distinto sexo, no nos importa este punto). se da por hecho de que el joven no está enamorado de la vejez del otro (aunque... ya hablaremos de esto), luego todos entendemos que la virtud de la que se ha enamorado es del dinero, de tal manera si le quitáramos el dinero a ese mono viejo y se lo diéramos a otro, el mono joven terminaría yéndose con aquel y abandonaría al viejo. Bien, un supuesto ciertamente realista. Pero hagámoslo aún más real: simplemente el mono joven ve a un mono más rico aún y más joven que el viejo y suponemos que terminará de nuevo marchándose.
Bien, me pregunto: de la misma manera si al mono que se ha enamorado de unas buenas tetas, le ponemos otras tetas mejores, ¿decidirá irse con ellas?. Al mono que se ha enamorado simplemente de un rostro bonito, le presentamos uno más bonito aún, ¿decidirá irse con el nuevo?.
Estimado mono, tú lo sabes ¿verdad?. Sé que eres listo, por eso sigues este blog.
Lo que buscamos todos es la felicidad y el placer. El placer de chulear de un rostro bonito a nuestro lado o de mirarlo todos los días, la felicidad de tener un buen físico que tocar, o de levantar la envidia de quienes nos rodean, o simplemente el sentirnos exitosos por haber conseguido tener a nuestro lado a una persona inteligente y admirada. Sea lo que sea el amor lo utilizamos para nuestro bien, y nadie mejor que nosotros para decidir que nos gusta y que no.
Seguiremos con el tema.
sábado, 7 de junio de 2014
La libertad
El mono no es libre. El mono es un pelele que piensa que aquello que hace es producto de sus propias decisiones. Pero, ¿qué es decidir?.
Valorar alternativas y acabar escogiendo una de ellas.
Pero, ¿por qué escogemos esa y no cualquiera de las otras?.
Porque el mono está programado para decantarse por alguna cualidad: seguridad, riesgo, éxito, rapidez, comodidad, belleza, etc.
El mono piensa que por ser consciente de su propia existencia, ello le confiere un tipo de aislamiento que le protege de toda la naturaleza y programación que leva a cuesta. El mono se siente poderoso, individual, y lo es, pero no es libre, jamás sabrá lo que es la verdadera libertad porque su naturaleza no puede concebir tal cualidad.
Un ser libre es un ser sin ataduras biológicas, un ser capaz de transformarse a su gusto, de convertirse en aquello que no es, un ser capaz de transcender de su propia naturaleza, un ser que dista mucho del mono rancio y vulgar al que pertenece mi especie.
El mono si puede imponer su voluntad por encima de ciertos impulsos de conducta que surgen de su esencia animal, pero eso no es libertad, tal acto es un ejemplo de lucha de estímulos y supremacía del más fuerte.
Estimado mono, piensa que todo lo que haces, todo lo que dices, todo lo que incluso piensas... está programado. Al final te sentirás como un usuario de una atracción de feria que ha pagado por subirse a un asiento y disfruta o sufre de todo lo que aparece alrededor suyo.
Disfruta de tu espectáculo e intenta no joder al resto.
Valorar alternativas y acabar escogiendo una de ellas.
Pero, ¿por qué escogemos esa y no cualquiera de las otras?.
Porque el mono está programado para decantarse por alguna cualidad: seguridad, riesgo, éxito, rapidez, comodidad, belleza, etc.
El mono piensa que por ser consciente de su propia existencia, ello le confiere un tipo de aislamiento que le protege de toda la naturaleza y programación que leva a cuesta. El mono se siente poderoso, individual, y lo es, pero no es libre, jamás sabrá lo que es la verdadera libertad porque su naturaleza no puede concebir tal cualidad.
Un ser libre es un ser sin ataduras biológicas, un ser capaz de transformarse a su gusto, de convertirse en aquello que no es, un ser capaz de transcender de su propia naturaleza, un ser que dista mucho del mono rancio y vulgar al que pertenece mi especie.
El mono si puede imponer su voluntad por encima de ciertos impulsos de conducta que surgen de su esencia animal, pero eso no es libertad, tal acto es un ejemplo de lucha de estímulos y supremacía del más fuerte.
Estimado mono, piensa que todo lo que haces, todo lo que dices, todo lo que incluso piensas... está programado. Al final te sentirás como un usuario de una atracción de feria que ha pagado por subirse a un asiento y disfruta o sufre de todo lo que aparece alrededor suyo.
Disfruta de tu espectáculo e intenta no joder al resto.
miércoles, 16 de abril de 2014
El suicida ¿valiente o cobarde?
Vivir o adelantar la muerte, llegar a plantearse esta decisión es si duda una manifestación de que las cosas no van bien en la vida del mono que llega a pensarlo.
Pero analicemos con mayor profundidad:
1.-No todas las vidas son bellas, agradables, "normales", bondadosas, afortunadas o como queramos describir lo que se pueda considerar una buena vida. Hay vidas que son traumáticas, dolorosas, infernales, angustiosas de principio a fin.
Hay vidas que, sin duda alguna, un mono no se las desearía a otro en su sano juicio, pero... nos acogemos a la esperanza, a la posibilidad de que todo cambie y superemos en algún momento tal adversidad.
2.-La muerte nos llega a todos, en algún momento, a la mayoría sin previo aviso. Todos vamos a desaparecer de esta existencia pronto. Sí, pronto, porque nuestras vidas son terríblemente efímeras.
3.-El acto de quitarse la vida, arrancarse uno así mismo la existencia y lanzarse hacia aquello a lo que llamamos muerte, entraña un acto de fuerte repudia hacia lo que se recoge en esta realidad a la que denominamos vida. Algo ha debido de provocar que tal persona adelante el acto de la muerte. Ta vez una horrible vida, un dramático suceso...
4.-No nos importa la vida de quien se suicida hasta que ha consumado el fatal impulso. Hipócritas monos.
5.-El ser humano teme a lo desconocido y no hay tema más ignorado que aquello que se pueda encontrar más allá de la muerte.
Por lo tanto estimado mono, el suicidio no es un acto ni valiente ni cobarde, es un acto desesperado.
Pero analicemos con mayor profundidad:
1.-No todas las vidas son bellas, agradables, "normales", bondadosas, afortunadas o como queramos describir lo que se pueda considerar una buena vida. Hay vidas que son traumáticas, dolorosas, infernales, angustiosas de principio a fin.
Hay vidas que, sin duda alguna, un mono no se las desearía a otro en su sano juicio, pero... nos acogemos a la esperanza, a la posibilidad de que todo cambie y superemos en algún momento tal adversidad.
2.-La muerte nos llega a todos, en algún momento, a la mayoría sin previo aviso. Todos vamos a desaparecer de esta existencia pronto. Sí, pronto, porque nuestras vidas son terríblemente efímeras.
3.-El acto de quitarse la vida, arrancarse uno así mismo la existencia y lanzarse hacia aquello a lo que llamamos muerte, entraña un acto de fuerte repudia hacia lo que se recoge en esta realidad a la que denominamos vida. Algo ha debido de provocar que tal persona adelante el acto de la muerte. Ta vez una horrible vida, un dramático suceso...
4.-No nos importa la vida de quien se suicida hasta que ha consumado el fatal impulso. Hipócritas monos.
5.-El ser humano teme a lo desconocido y no hay tema más ignorado que aquello que se pueda encontrar más allá de la muerte.
Por lo tanto estimado mono, el suicidio no es un acto ni valiente ni cobarde, es un acto desesperado.
martes, 14 de enero de 2014
¿Qué es el bien? ¿Qué es el mal?
El bien y el mal son conceptos de naturaleza social.
Para el individuo que vive rodeado de otros individuos el concepto bien y mal se resume en una única palabra: engaño.
Comportarse bien es actuar de acuerdo a como se espera que lo haga el individuo, para obtener un beneficio propio a costa de un perjuicio a algún otro individuo.
Continuará...
Para el individuo que vive rodeado de otros individuos el concepto bien y mal se resume en una única palabra: engaño.
Comportarse bien es actuar de acuerdo a como se espera que lo haga el individuo, para obtener un beneficio propio a costa de un perjuicio a algún otro individuo.
Continuará...
viernes, 10 de enero de 2014
¿Somos libres?
Un animal que cuando
tiene ganas de orinar acaba orinando. Un animal que cuando no come termina
hambriento. Un animal que desea sin saber el motivo. Un animal que piensa
cuando no quiere. Un animal que bosteza cuando tiene sueño, que mira cuando
algo se cruza por al lado, que tiembla cuando tiene frio, que sin aire se
muere, que siente pena si alguien querido se marcha. Un animal que llora cuando
le hacen daño, que grita cuando le enfadan y que prefiere lo caro a lo barato,
lo bonito a lo feo, lo fácil a lo complejo, o viceversa. Un animal que destruye
su mundo sabiendo que es malo, que se mata a sí mismo con crueles guerras, que
no ha sabido vivir en paz en toda su historia, que se mueve a base de codicia y
egoísmo, que sólo vive para su propio bienestar, su propia sensación de
tranquilidad, de seguridad. Un animal que se ve a sí mismo distinto cuando la
piel no es igual, cuando el gusto no coincide, cuando su voluntad es extraña;
tan distinto que es necesario destruirlo. Un animal que habla mal de quien no
le gusta, que desea el mal del resto, que ríe las desgracias ajenas, pero que
llora indefenso cuando él es el débil, cuando él es el indefenso. Un animal
cruel y a la vez bondadoso, valiente y a la vez cobarde, mezquino y a la vez
soñador. Un animal que vive entre frustraciones, remordimientos, penas y
tristezas, porque antes o después todos ellos lo experimentan.
El humano, un animal
que se considera a sí mismo el único ser vivo… libre, y me pregunto yo, ¿qué
significa para el mono la palabra libertad?
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